Saturday, October 10, 2020

Puto

 

Recientemente se vio en la serie de Netflix “La casa de papel” (Money heist) que un grito de autosuperación es “soy la puta ama” o “soy el puto amo” o “somos los putos amos”. Este uso de “puto” es intrigante para muchos.

            Es común el uso de “puta” como sinónimo de “prostituta” en toda la historia del español. Se usa principalmente en femenino, como muestra la base de datos histórica de la Real Academia, que arroja 1360 casos para “puta” y 326 de “puto”.

            La palabra “puto” significaba también “yo pienso” en latín, de ahí la etimología mitológica de que “puta” es mujer que piensa. Joan de Corominas afirma que la etimología de “puta” para “prostituta” es incierta, y que tal vez se relaciona con el italiano anticuado “putto” = muchacho”.

            En español “puta” se encuentra desde el siglo XIII, y desde mediados del siglo XV se documenta “puto” = homosexual.

            El uso de “puto” antepuesto a un sustantivo sirve como intensificador de un atributo positivo o negativo del sustantivo, según el contexto y el tono como se use. Los intensificadores del sustantivo no son comunes. Un intensificador común es “muy”, pero solo funciona con adjetivos y adverbios.

            Los intensificadores de los sustantivos son los adjetivos antepuestos. Por ejemplo, notemos la diferencia entre “buen amigo” y “amigo bueno”. El adjetivo “buen” antepuesto significa un amigo cercano, o sea que es un intensificador del atributo positivo del ser “amigo”. En cambio, “amigo bueno” sí indica que el amigo en realidad es buena persona en el sentido moral.

            Si anteponemos otro adjetivo, por ejemplo, “gran”, el significado no es muy diferente: “él es un buen amigo/gran amigo”.

            “Gran” es la forma antepuesta del adjetivo “grande”, pero antepuesto pierde el significado de “grande”. “Gran amigo” es un amigo cercano, pero “amigo grande” es un amigo de tamaño grande.

            Cuando el adjetivo aparece antepuesto, muchas veces pierde elementos fonéticos, como en los casos que ya vimos: no se dice “grande amigo”, sino que se pierde la última sílaba completa. En “buen amigo”, se pierde la última vocal.

            Esto ocurre con otros adjetivos antepuestos como “el tercer piso” en vez de “el tercero piso”.

            ¿Por qué pasa esto? Por la alta frecuencia de uso. Es la teoría que se llama de “gramaticalización”. Las palabras que se usan con alta frecuencia empiezan a perder significado y a perder elementos fonéticos. Un ejemplo clásico es el futuro “voy a salir”. “Voy” significa movimiento, pero en el siglo XVII empezó a usarse con tanta frecuencia que perdió su sentido de movimiento, para volverse una marca de futuro. Así pues, la gente ni siquiera dice “voy a salir” sino “vua salir”. Pierde elementos fonéticos.

            Los adjetivos antepuestos, pues, son elementos en proceso de gramaticalización. Y esto es lo que pasa con “puto” o “puta” como adjetivo. Posiblemente debido a una alta frecuencia de uso empezó a usarse antes del sustantivo y así fue perdiendo su sentido de “prostituta” y a usarse en masculino sin tampoco significar homosexual.

            No solo pierde su significado de “prostituta” u “homosexual”, sino que se convierte en un simple intensificador del sustantivo con variadas intenciones según el contexto.

            Por ejemplo, he escuchado que se usa para indicar “el ya mencionado reiteradamente”. Yo le digo a alguien: “pásame el control remoto”. Y el otro no me hace caso. Luego vuelvo a decírselo y a reiterárselo hasta que finalmente me enojo y le digo “que me pasés el puto control”. Entonces indica “el ya mencionado reiteradamente”. Mejor dicho, funciona como un intensificador del mismo artículo definido.

            También lo he escuchado en el sentido intensificador de la carencia del sustantivo, como “no tengo ni un puto peso” o “no me dijo ni puta palabra”. Significan “no tengo ni siquiera un peso” o “no me dijo ni siquiera una palabra”.

            Si alguien le dijera a otro “soy tu puto amigo”, significaría algo como “recuerda que soy tu amigo y no lo has querido reconocer”, un poco como un intensificador del recuerdo, relacionado con “pasame el puto control remoto”.

            Se encuentra en expresiones fijas como “váyase a la puta mierda”, que es como “no lo quiero ver a usted, es mejor que te retires porque estoy muy enojada”.

            Para el hablante de inglés, “puto” funciona muy bien como traducción de “fucking” que sirve para todo: “go to the fucking hell”, “I’m your fucking friend”, “I’m the fucking king”, “Pass me the fucking remote…”.

Y encontré en el corpus histórico que en España se usa “puto el postre”, pero no puedo explicar qué significa.

            Cuando los españoles dicen “soy la puta ama”, más bien, se refieren a que se intensifica el atributo positivo de “ama”. Entonces “soy la puta ama” indica que me atribuyo ser la más poderosa de todas.

            Sorprendentemente parece que “puto” como intensificador es bastante antiguo. Miremos algunos ejemplos que trae el CORDE:

(1)   1406 - a 1435, Juan Alfonso de Baena: “medio puto vos queda el tabique”.

(2)   1445 – 1480, Antón de Montoro: “no pude perder el nombre / de viejo, puto y judío”.

(3)   1450 - c 1480: “del encuentro que vos dio / aquel puto de judío.”

(4)   1465 – 1466: Coplas del provincial: “di a tu hermano, por mi amor / que castigue su trasero / de tanto puto palmero / como trae alrededor”.

            Pues parece que “puto” se usaba ya como insulto desde comienzos del siglo XV, como muestran los ejemplos (1) y (2). El ejemplo (3) es bastante importante porque muestra una transición a su uso como intensificador “puto de judío”. Es posible que se usara así por mucho tiempo y que posiblemente se fuera omitiendo “de”, hasta desembocar en ejemplos como el (4) donde se observa “de tanto puto palmero”.

            Este uso con “de” lo veo documentado hasta el siglo XVII, y luego sigue usándose “puto” como intensificador del sentido negativo del sustantivo. Como intensificador del sentido positivo del sustantivo parece que sí es un fenómeno más moderno.

            “Puto” como intensificador presenta concordancia de género y número con el sustantivo: “soy el puto amo”, “soy la puta ama”, “somos los putos amos”, “somos las putas amas”.

            Otro tema es “putas”, como cuando se pregunta: “¿Dónde putas estabas?” (Where the hell were you?). O también como en la novela de Manuel Zapata Olivella: “Changó el gran putas” (Changó de Great Badass). Esta forma sí está mucho más avanzada en su proceso de gramaticalización porque ya ni siquiera cambia su forma para concordar en género y número. Para la próxima.

           

 

2 comments:

  1. Gracias por su muy interesante artículo. Tal vez se usa "puto" como "berraco" en su país. Supongo podría ser una traducción de "badass" en México dicen "chingón". En España también se dice lo de "puta madre" o sea, muy bueno. Está de puta madre, o sea, buenísimo. Me recordó a eso. Bueno un saludo cordial desde Chicago.

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    1. Yo creo que badass no se dice "puto" en Colombia. Se dice "el putas". "Es que vos sos el putas" como "Changó el gran putas". Pero no "puto", tiene que ser "el putas".

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