Tuesday, March 14, 2017

¿Buenos días o buen día?

“Buenos días” es expresión corriente de saludo para las horas de la mañana, nos referimos a un solo día, el que está transcurriendo. Por esta razón, muchas personas optan por decir “buen día”. Se puede decir que quienes optan por “buen día” emplean la solución semántica, mientras que los que preferimos decir “buenos días” emplean la solución histórica. Es decir, por tradición, se prefiere “buenos días” aunque no parezca tener relación con su significado.
            El uso más antiguo de “buenos días” lo encuentro en un documento medieval de 1431-1449, donde un hablante saludo a otro “Dios vos salve e dé buenos días” (búsquese aquí en el CORDE). En cambio, no encontré “buen día” en contexto de saludo.
Es posible, pues, que el origen de “buenos días” se encuentre en la expresión “Dios te dé buenos días”, siendo la expresión de un deseo general de bienestar para la persona, no solo para el día indicado, sino para los demás días. Con razón dice Fernando Ávila que decir “buen día” es tacañería semántica, pues se está restringiendo el deseo al día del encuentro con la persona.
En todo caso, cabe recordar que la palabra “día” proviene del latín “dies”, que se usaba con “s” tanto en singular como en plural en algunos casos (véase ejemplo aquí). Es posible que esta ambigüedad permitiera tanto referirse al día específico como para generalizar el alcance del deseo. 

Friday, February 24, 2017

Batuso

“Batuso” significa tener la cara sucia, pintada o embarrada en el Valle del Cauca, región suroccidental de Colombia. Mi madre la decía mucho cuando yo era niña, y después de jugar con tierra quedaba batusa: “vea, lávese que está toda batusa”. Era un término común para mí, hasta cuando una vez ella le dijo esto a mi hermano menor y él no pudo entender a qué se refería. Indagué con otras personas y en realidad muy pocas conocían la palabra, pero sí ha debido ser un término tradicional vallecaucano desde que Tascón lo cita en 1961.
            El origen de esta palabra es incierto, pero puedo plantear dos hipótesis. Una, que viene de la lengua africana de familia bantú “basuto” o Basotho, que se refiere a una etnia de la familia bantú. La cultura de origen africano ha formado parte integrante del suroccidente colombiano, pues su cercanía al Pacífico atrajo el comercio esclavista durante la colonia. Es posible que la palabra “batuso” fuera una metáfora del color de la piel de estas personas, que se aplicó a la suciedad de la cara, debido a la estigmatización histórica que ha sufrido la población afrodescendiente por su color de piel. El paso de “basuto” a “batuso” se explica por trueque de consonantes, un fenómeno muy común en la historia del español. Por ejemplo, la palabra original para “murciélago” no era esta, sino “murciégalo”.
            La otra hipótesis es que proviene de la palabra “bato”, que significa persona rústica o de malos modales. Su origen etimológico es incierto, pero se usa mucho en México. Es posible que se asociara a personas que, por su trabajo agrícola o manual, se consideraran rústicas y tuvieran frecuentemente la cara sucia. Luego se le agregaría un sufijo “-uso” como en “obtuso”, “iluso”, para incrementar el matiz despectivo.

Sunday, February 5, 2017

Zumbambico

“Zumbambico” es un niño inquieto. Se usa para increpar cariñosamente a los niños que están haciendo mucho ruido: “Estos zumbambicos tan cansones, éntrense ya para la casa”. Es propia del español colombiano sobre todo en Valle del Cauca y Antioquia. Se trata además de un juguete que consiste en una “pieza redonda de metal con dos agujeros en medio, por los cuales se pasa un cordel doble” (Tascón). Se le da vueltas al cordel tirando de ambos lados, lo que produce un zumbido que distrae a los niños. En Antioquia se le llama también al piojo de las aves (Marco Fidel Suárez, 1911-1925, CORDE).
Actualmente prevalece el sentido de “niño inquieto”, una derivación metafórica del sentido original que se refería al juguete. La metáfora puede explicarse porque un niño inquieto también es ruidoso como el zumbambico, pero también porque los niños son los que juegan con el zumbambico. En este último sentido se habla también de “metonimia”, pues se nombra un objeto del niño para referirse al niño (posesión por poseedor).
El origen de zumbambico parece la suma de “zumbar” + “ambico”, por el efecto de zumbido que produce. La palabra “zumbar” surge de la imitación del sonido, pues un zumbido suena como “zumb, zumb” (origen onomatopéyico), como dice Joan de Corominas. Es posible que la segunda parte de la palabra también sea por imitación de la segunda parte del sonido, como “zumb” “amb”, “zumb”, “amb”. La parte que se refiere a “ico” es probablemente el diminutivo, como en “zapatico”, “aguerdientico”, “chiquitico”... Así que “zumbambico” es un zumbido pequeño o sutil. Otra posibilidad es que la parte de la palabra “ambico” provenga de “ambos”, debido a que el zumbido surge de dos orificios de la pieza de metal. En tal caso, “zumbambico” es un zumbido sutil producido por dos orificios y cordeles.
No es posible saber los orígenes exactos de esta palabra, aunque es probable que sea tan antiguo que provenga de España. Se sabe que el mismo juguete existe en Galicia (norte de España), Costa Rica y Venezuela, y esta extensión solo es posible si la palabra es tan antigua como para haber sido introducida en la época colonial. Más incierto aún es el origen del sentido metafórico de “niño inquieto” que se le da en Colombia, pero se escucha decir entre personas mayores muy frecuentemente, así que debe ser un sentido muy arraigado como para que hubiera surgido al menos en el siglo XIX o el XVIII. 

Monday, January 30, 2017

¿Desboronar o desmoronar?

La confusión histórica de “b” y “m”, debido a sus propiedades acústicas similares, se vio en la palabra “bolinillo” y “molinillo” (véase aquí), en la cual se resolvió fácilmente que la palabra original es “molinillo”. Esto puede llevar a algunas personas a pensar que la forma correcta es “desmoronar”, con “m”, al igual que es “molinillo” con “m”.
            Pues no. “Desmoronar” no es la forma más original. Es “desboronar”, con “b”, la más original. Joan de Corominas documenta “desboronar” por primera vez en 1490 (según Corominas), y proviene de “des”, que significaría en este contexto “quitar” y “borona”, que significa “trigo” o “maíz”. “Desboronar” es, pues, desprender los granos de maíz o de trigo. Está relacionado con el término portugués “boroa”, que Corominas documenta en 1220.
            El término “borona” proviene de “boruna”, un vocablo propio del norte de España. Así se le dice al trigo en alguna lengua que se hablaba en España antes de la llegada de los romanos (dice Corominas), aunque la Academia Española aventura a decir que es un término celta. Es posiblemente, entonces, un término que proviene del gallego.
            Hemos observado que el español colombiano tiene mucha influencia del español caribeño (como se vio en el término sancocho), y este a su vez tiene influencia del español gallego (como se vio en el término caneca o en descachalandrado). Pues bien, la forma “desboronar” podría ser también un caribeñismo colombiano de este estilo.
            El término “desboronar” no solamente se refiere, en todo caso, a desprender los granos de trigo. Puede referirse a cualquier evento en el que ocurre un efecto parecido: cuando se desprenden granos que forman parte de una superficie compacta de tierra, barro, cemento o arena.
            El término “desmoronar”, con “m”, es una alteración sonara de la “b” original por su similitud articulatoria: ambos se pronuncian con la boca cerrada y dejando expulsar el aire repentinamente. Sin embargo, en el corpus histórico aparece por primera vez en 1438, antes que “desboronar”. ¿Entonces por qué decimos que “desboronar” es más original? ¿O será una cuestión aleatoria del corpus?
            Es posible que sea simplemente por casualidad que sale “desboronar” primero que “desmoronar”, pero existe una posibilidad más que quiero aportar: si “borona” viene de una lengua diferente del latín, es posible que los latinos escucharan “borona” o “morona”, por ser una lengua ajena a ellos. La objeción a esta posibilidad es que no existe ninguna documentación de “morona” en español.
            También es posible que la confusión se deba a la presencia del prefijo “des”, que confunde la pronunciación de “b” y “m”. Esto pudo haber ocurrido mucho tiempo antes de que apareciera la palabra por escrito en el siglo XV. En todo caso, después del siglo XVI, la forma con “m” tomó tanta fuerza que es la más usada durante toda la historia hasta hoy en día. Tanto que la Academia dice que “desboronar” está en desuso.
            El corpus histórico pone como última documentación de “desboronar” en  1632, lo cual todos sabemos que no corresponde con la realidad, pues todavía hay gente que dice “desboronar”. Más bien, en el siglo XVII se empieza a considerar incorrecto “desboronar” y por eso no aparece en la lengua escrita. Pero la lengua oral mantiene viva la palabra original como una reliquia que merece ser analizada y cuidada por los amantes de la historia de la lengua.

Monday, January 23, 2017

¿Bolinillo o molinillo?

“Bolinillo” se usa en Colombia para referirse al instrumento de madera de forma alargada y punta abultada que sirve para batir el chocolate mientras se cuece. La Academia acepta la palabra “molinillo” para referirse a este mismo objeto. Proviene del latín “molinum”, instrumento para moler, y el diminutivo “illo”. De esta forma, un “molinillo” es un instrumento pequeño para moler. En Bogotá, el filólogo Rufino J. Cuervo escuchó la palabra “molenillo”, probablemente por influencia del verbo “moler” que tiene la “e”.
El origen de la variante con “b” como se escucha en el suroccidente colombiano es incierto. El diccionario de Tascón lo considera un término tradicional del Valle del Cauca, pero también existe en Antioquia, según se puede corroborar aquí. En estas regiones se usa tanto “bolinillo” como “molinillo” y muchos hablantes tienen la duda sobre cuál variante es la correcta.
Se puede especular que el origen de “b” se debe a dos causas. La primera es la similitud del sonido entre “b” y “m”, pues ambas se pronuncian poniendo los labios juntos y expulsando aire fuertemente para seguir con la vocal. Por eso algunas personas confunden “desmoronar” y “desboronar”. Pronto discutiremos esta palabra también. La segunda es la influencia de la palabra “bola”, que semeja la forma abultada del extremo de este artefacto. El hablante buscaría transmitir la idea de que no es cualquier molino, sino uno que tiene una bola pequeña que realiza la función de batir el chocolate.
Para resolver la duda, puede decirse que la Academia acepta “molinillo” y no “bolinillo”. Sin embargo, no es prudente ir por ahí corrigiendo a todo el mundo a menos que alguien pregunte. La palabra “bolinillo” tiene su razón de ser y sería interesante poder rastrear exactamente de dónde viene.

Sunday, January 15, 2017

Fuera sido

La sustitución de “fuera” por “hubiera” es una de las construcciones más bellas de la lengua popular, como en “Si yo fuera sido” o “Si yo fuera sabido”, en vez de “Si yo hubiera sido” o “Si yo hubiera sabido”. Lo recordé porque lo vi usado en un comentario sobre una noticia curiosa que salió hace poco, en que un campesino antioqueño rebasó en su bicicleta vieja a dos triatletas europeos en las montañas colombianas.



            El autor de este comentario está esforzándose mucho por expresarse correctamente, tanto que usa el cultismo “cuán” y el comentario está editado. Él dice literalmente “si fueran recorrido la misma distancia, hablaría” (ene. 6, 2017).
            Me encanta porque es como lo expresaría alguien en la época de la colonia, un retrato del pasado, vivo y dinámico en el presente. Por supuesto, el surgimiento de “fuera sido”, “fuera sabido” o “fuera cantado” tiene relación con la creación de “haber” como auxiliar de los tiempos perfectos en español.
            Los tiempos perfectos son aquellos que expresan un evento pasado que tiene un impacto en el otro evento posterior en el tiempo, como en “He vivido en esta casa desde que tenía 12 años”. Significa que empezó a vivir en esa casa hace 12 años y en el presente está viviendo en esa misma casa. O si alguien dice “Yo sabía que alguien había vivido en esa casa”, la construcción “había vivido” indica un pasado anterior a “sabía”.
En esos casos, “he” y “había” son formas de “haber” que funcionan como auxiliar para establecer esa relación con otro evento. Lo mismo ocurre con “hubiera”, que es otro tiempo perfecto de “haber”.
            El verbo “haber” viene del latín “habere” que significa “tener”. Durante la edad media, el verbo “tener” fue perdiendo su sentido de posesión y se convirtió en simplemente en un verbo auxiliar sin significado autónomo. Fue adquiriendo un sentido netamente gramatical para indicar esa relación temporal con otro evento.
La transformación de “haber” en auxiliar se completa más o menos en el siglo XV. En ese proceso, muchos otros verbos compitieron con él para volverse también auxiliares en el mismo contexto. En el español colonial, leemos en los documentos cosas como “él es sabido que…” en vez de “él ha sabido”, o “ella era tenido el amuleto” en vez de “ella había tenido el amuleto”. Y por supuesto, "si yo fuera sabido" por "si yo hubiera sabido".
El verbo “ser” en la época colonial trató de convertirse en sinónimo de “haber”, pero no lo consiguió. Más o menos en el siglo XVIII ya “haber” ha ganado la competencia, desapareciendo el uso de “ser” como auxiliar tiempo perfecto. Sin embargo, quedaron rastros de este uso colonial en la lengua popular como ocurre con “fuera sido” en vez de “hubiera sido”.
Al momento solo conozco que la sustitución de “ser” por “haber” solo ocurre en “fuera” por “hubiera”. No conozco otros casos gramaticales en que ocurra esta construcción. Es decir, cosas como “él es sabido de su madre” parecen haber desaparecido definitivamente del español.
            Por supuesto, he visto en sitios web la corrección tajante para que la gente no diga “fuera sido”, como si fuera un pecado mortal (vean aquí). A algunos les parece un “horror”, a mí me parece una joya que debemos atesorar con cariño.

Sunday, January 8, 2017

Trasteo (mudanza)

“Trasteo” para mudanza es una expresión muy colombiana. Ningún otro hispanohablante entendería “estoy de trasteo” cuando uno se refiere a la acción de mover sus cosas entre una casa y otra. La Academia acepta “trasteo” (=mudanza) como colombianismo, pero en la escritura, o en la conversación con hispanohablantes de otros países, es mejor decir “mudanza”.
En español general, “trastear” es cambiar de lugar cualquier objeto viejo a otra parte cercana, no a otra casa. Proviene de la palabra “trasto”, que significa “cosa vieja”. “Trasto” proviene a su vez del latín “transtrum”, que se refiere a una pieza larga de madera gastada por el uso, más específicamente el banco de un barco de remos o una viga para la pared, pero en español parece haber perdido esta especificidad. En España, el sentido de “trasto” es cualquier objeto gastado por el uso.
La palabra “trasteo” en su significado específico de “mudanza” aparece en la novela Frutos de mi tierra de Tomás Carrasquilla, en el español de Antioquia (Colombia). La novela se publicó por primera vez en 1896 (véase “trasteo” en el CORDE aquí). Carrasquilla usa la expresión “Agencia de trasteo” para referirse a una compañía de mudanzas.
El sentido de “trasteo” como mudanza es posible que sí entrara desde los primeros colonizadores para referirse a cualquier movimiento de cosas, pero fue mucho tiempo después que fue adquiriendo en Colombia la especificidad de movimiento entre una casa y otra. O sea que debería haberse formado entre los siglos XVII y XIX.
Por estar extendida en el español de toda Colombia, pero no en otros países hispanohablantes, me inclino por pensar que se formó en el siglo XIX cuando ya estaban establecidas las fronteras nacionales. Sin embargo, falta mucha información al respecto para completar la historia de este sentido exótico que se le da en Colombia.