“Black” es una serie coreana de Netflix (2017) que
cuenta la historia de un espíritu de la muerte que toma posesión de un cuerpo
humano. Este humano era Moo-Gang, un policía bastante inepto, pero que se
mantenía en la profesión para investigar un aspecto oscuro de su pasado. En el
cuerpo de Moo-Gang, esta deidad termina enamorándose de una mujer que tiene
visión del más allá: Ha-Ram.
En español
tradujeron el nombre de los espíritus de la muerte como “parcas”, en inglés
como “grim reaper”, o la guadaña oscura. Es decir, alude a alguna deidad de la
muerte en la cosmovisión coreana que algún experto en folklor coreano podría
explicar mejor.
Entre
los espíritus de la muerte, hay unos de primera clase y otros de segunda clase.
Los de primera clase son los auténticos, y son seres fríos, sin sentimientos,
que se limitan a recoger el alma de las personas que mueren, resultando
bastante efectivos en su trabajo. Los de segunda clase son almas de personas
que se han suicidado, quienes conservan las memorias de su vida. Estos suelen
ser menos efectivos en su trabajo, pues por la empatía que sienten por la
persona que va a morir, pueden terminar por perdonarle la vida.
Los auténticos se denominan a
sí mismos con un número. El protagonista de esta historia es un espíritu de
primera clase que se denomina #444. Es famoso en el inframundo por ser bastante
desalmado o “descorazonado”, palabra que tiene un doble significado en el
contexto de la serie, lo cual se descubre al final.
Los espíritus
de la muerte trabajan en parejas: uno de primera clase con otro de segunda
clase. Pues bien, el compañero de #444 se ha escapado y ha tomado el cuerpo de
un humano. #444 debe encontrarlo para evitar ser castigado por los dioses del
inframundo. Por eso, se acerca a Ha-Ram, la mujer que puede ver cuando la
muerte acecha a manera de sombra, pues ella podría identificar el cuerpo donde
su compañero se ha alojado. Pero su poder tiene una limitación: no puede ver la
sombra si la persona está vestida de negro.
Cuando #444 toma el cuerpo de
Moo-Gang, se autodenomina “Black”, pues decide vestirse de negro como los
policías de películas y series televisivas. Así también puede evadir la vista
de Ha-Ram. Su experiencia con la muerte lo hace muy bueno en su trabajo de
policía: Moo-Gang solía vomitar ante los cadáveres, pero Black de hecho puede
hasta comer vísceras mientras levantan un cuerpo. Y Black puede identificar
fácilmente la causa de muerte con solo echar un vistazo.
Ha-Ram se enamora de Black,
porque ella piensa que es un amigo de la infancia, llamado Joon. Fue su primer
amor. Ella identifica a Moo-Gang como Joon cuando este se encuentra herido de
muerte por una bala en la cabeza. En ese momento, él se despierta, ya
posesionado de #444, y le duele el corazón. Pero #444 ha perdido todas las
memorias de Moo-Gang, y se siente muy molesto con el amor empalagoso que le
profesa Ha-Ram. Poco a poco esto empieza a cambiar, y él a sentir amor por
ella.
De hecho, él trata muy mal a
Ha-Ram, le dice cosas muy feas, y uno se sorprende, porque en el contexto occidental
esto sería considerado maltrato verbal. Sin embargo, ella sigue fiel a él,
excusándolo con la idea de que recibió daño cerebral. Y desecha a un chico
bueno y rico que la pretende, el heredero de una importante compañía de
seguros. ¿Por qué se empecina Ha-Ram en un hombre que la hace sufrir?
Hacia la mitad de la serie se
va descubriendo quiénes son realmente los auténticos espíritus de la muerte
(spoiler): son almas cuyos cuerpos han desaparecido y no han sido encontrados. Han
perdido sus memorias. Cuando el cuerpo es encontrado, el espíritu recupera sus
memorias de vida, incluida la memoria de su tránsito de muerte. Esto resulta
bastante traumático para ellos.
Me parece fascinante lo que
esto revela sobre la visión de la muerte en Corea y el fetiche sobre el cuerpo
muerto. Un cuerpo desaparecido es terrible porque se convierte en una deidad completamente
deshumanizada. Y aquí viene lo más interesante: cómo la ciencia moderna entra
en conflicto con esta concepción del cuerpo en el tema de los trasplantes de
órganos.
Cuando empecé a ver series
coreanas, me sorprendió mucho que el tema del tráfico de órganos estaba
presente en casi todas las historias. Me preguntaba por qué, y “Black” me dio
la respuesta. El tráfico de órganos es terrible porque destroza la integridad
del cuerpo muerto y esto altera la estructura del inframundo.
Al final, Black descubre su
cuerpo en un carro en el fondo del mar. Descubre que Joon era el hermano
adoptivo de Moo-Gang, que de niño vio su vida amenazada por una enfermedad
cardiaca. Joon fue herido en la cabeza en circunstancias confusas. La madre biológica
de Moo-Gang, que es médica, lo encuentra y le extrae el corazón para trasplantárselo
a Moo-Gang. Luego mete su cuerpo en un carro y lo lanza al mar. Es decir, el
corazón de Joon siempre estuvo en el cuerpo de Moo-Gang. De ahí que durante la
serie lo conozcan como “descorazonado”.
La serie también sigue una
trama policial bastante compleja que no voy a resumir aquí, pero que se
relaciona con una red de prostitución forzada, crimen organizado y corrupción
política y policial. El caso es que Joon y Moo-Gang resultaron enfrentándose a
sicarios de esa red. En el enfrentamiento, Joon termina siendo herido en la
cabeza.
El padre de Ha-Ram también era
policía, y este socorre a Joon cuando estaba siendo perseguido por el sicario,
en un almacenamiento de vidrios. Ese mismo día, Ha-Ram había visto la sombra
persiguiendo a su padre. Entonces ella sigue a su padre con una pistola, y
dispara a la sombra para evitar que su padre muera. Por error, disparó en
realidad en la cabeza de Joon. Pero ella nunca lo supo. Por eso, al comienzo,
Black se sentía tan mal en presencia de Ha-Ram.
A esto se le puede aplicar un
poco análisis de lo inconsciente. Ha-Ram sabe en lo inconsciente que mató a
Joon. De hecho, ese mismo día, Ha-Ram había descubierto que él estaba enamorado
de otra chica. Y ese acto fallido es una respuesta a los celos. Por eso, ella
se aguanta todo el abuso verbal de Moo-Gang: en el fondo siente que debe ser
castigada por haber disparado a Joon, y que no merece el amor de alguien bueno
como el chico que hereda la compañía de seguros.
En este nivel de análisis,
toda la historia es una fantasía de ella, como si ella soñara que Joon vuelve
en la identidad de Moo-Gang para darle la oportunidad de recuperar su vida. Pero
hilando más delgado, Joon es también la sombra de su padre, a quien debe
asesinar por estar enamorado de otra mujer: la madre de Ha-Ram. De hecho,
Ha-Ram odia a su madre supuestamente por haberlos abandonado. Pero lo que odia
de ella es que, a pesar de haber terminado con su padre, él siga enamorado de
ella.